La gestión ambiental y climática como eje central del cumplimiento de las NIIF S1 y S2 en Costa Rica 

La gestión ambiental y climática como eje central del cumplimiento de las NIIF S1 y S2 en Costa Rica 
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El crecimiento industrial, logístico y de infraestructura que ha experimentado Costa Rica en los últimos años —impulsado por la manufactura avanzada, zonas francas, transporte marítimo, construcción y servicios— ha incrementado la exposición de las empresas a riesgos ambientales y climáticos con impactos directos en su desempeño financiero. En este contexto, la adopción de las Normas NIIF de Sostenibilidad (IFRS S1 y IFRS S2) marca un punto de inflexión en la forma en que las organizaciones deben gestionar y revelar información relacionada con la sostenibilidad.

La IFRS S1 exige que las empresas identifiquen, evalúen y divulguen los riesgos y oportunidades de sostenibilidad que sean financieramente materiales, mientras que la IFRS S2 se enfoca específicamente en los riesgos y oportunidades asociados al cambio climático, incluyendo emisiones, resiliencia operativa y exposición a eventos climáticos extremos. En Costa Rica, estos requerimientos se vinculan directamente con la gestión ambiental, particularmente en aspectos como el control de la contaminación, los pasivos ambientales, la gestión de aguas residuales, los derrames de sustancias peligrosas y la adaptación a condiciones climáticas cada vez más severas.

Desde la perspectiva regulatoria nacional, la Ley Orgánica del Ambiente N.° 7554 establece la responsabilidad objetiva por daño ambiental, lo que convierte cualquier incidente de contaminación en una contingencia financiera potencialmente material bajo la lógica de la IFRS S1. A su vez, la creciente frecuencia de lluvias intensas, inundaciones y afectaciones costeras refuerza la relevancia de la IFRS S2, ya que estos eventos pueden amplificar los impactos de derrames, descargas no controladas o fallas en infraestructura ambiental, incrementando costos de remediación, interrupciones operativas y riesgos legales.

La gestión ambiental moderna debe, por tanto, integrar prevención, monitoreo y respuesta, generando información técnica confiable que alimente los procesos de reporte de sostenibilidad. Inventarios de aspectos e impactos, registros de incidentes, planes de atención de emergencias ambientales, monitoreo de descargas y evaluación de pasivos ambientales se convierten en insumos esenciales para demostrar control del riesgo, resiliencia climática y coherencia en las revelaciones exigidas por las NIIF S1 y S2. Sin estos elementos, las empresas enfrentan dificultades para sustentar sus reportes ante auditores, inversionistas y entidades financieras.

En Costa Rica, las directrices del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) y el SINAC, junto con las metas nacionales de descarbonización, refuerzan la necesidad de alinear la gestión ambiental y climática con la estrategia corporativa. Las empresas que adopten un enfoque reactivo enfrentarán mayores costos y riesgos reputacionales, mientras que aquellas que integren tempranamente estos elementos estarán mejor preparadas para cumplir con los estándares internacionales de sostenibilidad y acceder a mercados cada vez más exigentes.

En Pragmática Consulting Group, acompañamos a las organizaciones en la identificación de riesgos ambientales y climáticos, el fortalecimiento de sistemas de gestión, la elaboración de protocolos de respuesta ante emergencias y la generación de información técnica que respalda el cumplimiento de las NIIF S1 y S2, transformando los desafíos regulatorios en oportunidades de mejora y competitividad.

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Conozca cómo una gestión ambiental y climática sólida puede convertirse en un activo estratégico para su empresa.

La integración de las NIIF S1 y S2 deja claro que la sostenibilidad ya no es un ejercicio voluntario, sino un componente esencial del desempeño financiero y la continuidad del negocio. Las empresas que gestionan proactivamente sus riesgos ambientales y climáticos no solo protegen el entorno, sino que aseguran su viabilidad en un mercado global cada vez más orientado a la transparencia y la responsabilidad.